PEPAS DE CABALAZA PARA LA PRÓSTATA

Conozca además otras propiedades curativas.

Viernes 22 de Noviembre del 2019 | 12:52 pm

Cuando cocines con calabaza no deseches las pepas o semillas: ¡son un verdadero tesoro para tu salud! Las semillas de calabaza son ricas en antioxidantes, los cuales ejercen una función protectora de las células, así como en minerales como el magnesio —calmante del sistema nervioso—, el zinc —fortalecedor el sistema inmunitario— y el hierro —esencial en la formación de los glóbulos rojos—; proteínas —nutrientes indispensables en el desarrollo muscular— y ácidos grasos poliin-saturados, que contribuyen a una buena salud cardiaca; asimismo, poseen una alto contenido en fitoesteroles, unos compuestos vegetales sumamente beneficiosos para la próstata.

PROPIEDADES CURATIVAS PARA LA PRÓSTATA

Cuatro de cada cinco hombres padecen a los cincuenta años hipertrofia benigna de próstata (HBP), caracterizada por un agrandamiento de la próstata. Por desgracia, esta glándula rodea la uretra, el canal que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo.

La micción se hace más urgente y más frecuente, en ocasiones, varias veces durante la noche; además, se experimentan dificultades para iniciarla, el chorro es débil y se produce una sensación de vaciado incompleto de la vejiga después de orinar con goteo postmiccional. Así pues, es hora de nutrir la próstata con algunas semillas de calabaza.

Unos investigadores coreanos administraron una dosis diaria de 320 mg de aceite de semilla de calabaza a hombres con HBP. Al cabo de un año, los síntomas globales mejoraron un 58%, el ‘flujo máximo urinario’ aumentó un 13% y la puntuación de un cuestionario sobre su «calidad de vida» mejoró un 41%.

El aceite de semilla de calabaza, concluyeron los científicos en la revista Nutrition Research and Practice, puede ser una medicina alternativa clínicamente segura y eficaz, complementaria al tratamiento de la HBP.

MÁS PROPIEDADES CURATIVAS

Diversos estudios han demostrado que las semillas de calabaza podrían ayudar a prevenir o tratar varios problemas de salud.

  • Enfermedades cardiacas. Un grupo de investigadores suministró una mezcla de semillas de calabaza y lino a animales experimentales; se observó que la mezcla protegía a los animales frente a un aumento de los niveles de colesterol, a pesar de ser alimentados con una dieta rica en esta sustancia. De hecho, las semillas redujeron el colesterol total, el LDL y los triglicéridos, que, en exceso, puede resultar una amenaza para la salud cardiaca, e incrementaron el colesterol HDL, que ejerce una función protectora del corazón. En opinión de los científicos, estos resultados positivos podrían deberse a la fibra y los ácidos grasos poliinsaturados de las semillas.
  • Anemia ferropénica. Tomar cereales de desayuno enriquecidos con hierro, junto con unos 30 g (1 onza) de semillas de calabaza al día, ayudó a solventar la deficiencia de hierro en varias mujeres aquejadas de este problema, según un estudio publicado en la revista Biofactors.
  • Artritis. La administración de aceite de semilla de calabaza a animales con artritis reumatoide inducida químicamente produjo una ‘destacable’ reducción de la hinchazón. El hallazgo fue publicado en la revista Pharmacological Research.