LA ALCACHOFA BUENA PARA EL HÍGADO

Reduce el colesterol y los triglicéridos.

También posee ácido cafeoilquínico, insulina y cinarina.
Miércoles 1 de Enero del 2020 | 1:31 pm

La alcachofa es mucho más que un alimento sabroso y depurativo, se revela además como un recurso natural ideal para prevenir y tratar diferentes afecciones metabólicas, como el colesterol alto o la hipertensión.

Diferentes son las propiedades que se le atribuyen a la alcachofa, vinculadas en su mayoría al funcionamiento del hígado y la vesícula, a favorecer la digestión y a la eliminación de toxinas por la orina. Por ello, la inclusión de esta verdura en la dieta o su toma como planta medicinal aporta grandes beneficios para la salud a diferentes niveles.

Toma nota de sus principales virtudes y de a quien conviene más consumirla:

  • La cinarina y la luteolina, un flavonoide presente en muchas plantas verdes y amarillas, confieren a la alcachofa un claro efecto h0, mejorando la función hepática, así como restaurando tejido hepático dañado, al tiempo que es colerética, es decir, estimula la producción de bilis por la vesícula biliar.
  • Las vitaminas A y C le confieren un efecto antirradical, antioxidante y antiinflamatorio.
  • Los principios amargos se comportan como estimulantes de la motilidad gastrointestinal y estimulan el apetito, y favorecen una cómoda digestión de los alimentos consumidos.
  • La inulina, un tipo de polisacárido frecuente en determinadas plantas de la familia de las compuestas, ejerce una clara acción diurética y laxante, al estimular la motilidad intestinal, favoreciendo la emisión de orina y provocando una necesaria limpieza orgánica a nivel renal.
  • Por todo ello, los remedios con alcachofa se destinan al tratamiento de los siguientes déficits de salud:
  • La falta de apetito, estados anoréxicos, situaciones de debilidad y convalecencia.
  • Alteraciones hepáticas, ictericia, daño hepático por sobreconsumo de medicamentos o por efectos secundarios provocados por éstos.
  • Tratamiento y prevención de los cálculos biliares.
  • Alergias alimentarias, por su capacidad de regeneración hepática.
  • – Inflamación hepática o hepatitis, como apoyo a la medicación convencional.
  • Tratamiento para el control del colesterol de forma natural. Los extractos de alcachofera ayudan a reducir los niveles del colesterol LDL en sangre en tratamientos de largo alcance.
  • Ayuda a reducir los niveles de triglicéridos.
  • Actúa como un diurético potente –buena parte de su peso corresponde a agua, útil para combatir edemas y retención de líquidos.
  • Es un agente diurético, que sirve de apoyo para mantener a raya los niveles de tensión arterial en personas hipertensas.
  • Previene la aparición de accidentes coronarios y de enfermedad vascular, al reducir el riesgo de desarrollar la arteriosclerosis.
  • Ejerce un claro efecto depurativo sobre el riñón, previene la formación de cálculos.
  • Favorece la reducción de urea y ácido úrico en sangre. Puede ser un aliado a tener en cuenta por pacientes afectados de gota.
  • Por su contenido en fibra, favorece también el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
  • – Por la presencia de la inulina, un hidrato de carbono que se metaboliza transformándose en fructosa, puede ser interesante incluir alcachofa en la dieta de los diabéticos.

Como alternativa a una medicación ciertamente agresiva para el tratamiento del colesterol alto, a base de fármacos que contienen estatinas, que han demostrado tener un efecto dañino sobre el tejido hepático si no se toman en las dosis adecuadas o en tratamientos prolongados, la toma de extractos de alcachofera, ricos en cinarina, puede ser una interesante opción, que cabe explorar. En cualquier caso, los nutricionistas recomiendan la inclusión de esta verdura de temporada en nuestra dieta, como alimento saludable.

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