POLLO PARMESANO CRUJIENTE

  • Cubre el pollo con papel de pergamino o envoltura de plástico, usa un mazo para carne o una sartén pesada para aplanarlo hasta que tenga un grosor de 1 cm
  • Combina el pan molido, parmesano y el condimento italiano en un tazón grande
  • En otro bate las claras de huevo y condimenta el pollo con sal y pimienta
  • Con cuidado, sumerge cada pollo en el huevo y luego en la mezcla de pan molido
  • Haz presión para que se forme una capa gruesa
  • Calienta el aceite a fuego medio en una sartén grande de acero inoxidable
  • Pon las pechugas y cocínalas de tres a cuatro minutos o hasta que la superficie se vea crujiente y de color café
  • Voltéalas y guísalas otros dos o tres minutos
  • Después pásalas a un plato para que reposen
  • Pon mantequilla en la sartén caliente
  • Cuando se torne café (lo cual no debe tomar más de un minuto) agrega el jugo de limón y agita con una cuchara de madera para raspar los pedacitos cafés
  • Apaga el fuego y echa el perejil
  • Esta es la salsa
  • Sirve los pollos con salsa en la parte superior y espinaca sofrita con ajo y chiles secos de guarnición