Vicente Diaz
El emporio de Gamarra

PROFECÍA Y AMOR PARA EL PERÚ

Martes 11 de Agosto del 2020 | 1:56 pm

Por: Vicente Díaz

Las últimas fiestas patrias fueron inéditas para todos pero tuve en esos días la ocasión de conversar con algunos pastores sobre la situación actual y otros hechos más antiguos.

Uno de ellos me recordó el discursó que pronuncié en un acto público de la Iglesia Manmin, realizado en el Campo de Marte de Lima en diciembre del 2004, hace 16 años, donde asistieron alrededor de 400,000 personas.

El siguiente es el contenido del mensaje que expuse en aquella ocasión: “Queridos hermanos del Perú y del mundo:

“Es una gran oportunidad para honrar a nuestro Dios poderoso, porque estoy ante la presencia de Dios, para que se cumplan los deseos de todos los hermanos que han venido esta noche, para que este país sea prosperado como nunca ha sido, por el poder de Dios, y que sea bendecido grandemente.

“Yo doy gracias a Dios por haber nacido en este país, que tiene una riqueza inmensa y grande, una costa, una sierra y una montaña inmensas de recursos que todavía no han sido explotados pero que han sido saqueados por mucha gente”.

Entonces exhorté, desde el estado de dicho evento, al presidente Toledo, y a los que le sucederían en el cargo de jefe de Estado, puntualizando que tenemos un país bendecido por Dios y con muchas riquezas, con abundantes recursos naturales, los cuales no podían ser objeto de sobornos y pillajes.

Dije también que las autoridades son puestas por Dios y deberían gobernar mejor, pero el presidente Toledo y los políticos que se ocuparon del gobierno no han administrado la nación en función del interés colectivo.

También es el caso de la exalcaldesa Susana Villarán, entregada a Odebrecht y Graña y Montero para financiar su campaña por el No a la Revocatoria, mujer a quien le oré en mi casa y ganó la alcaldía sin dinero, sin partido y pese a estar última en las encuestas. Incluso cuando le conté esto a Ricardo Belmont, me preguntó: “¿entonces Dios se equivocó?” Le respondí que no, que lo que pasó es que Susana Villarán se salió del camino de Dios.

No olvidemos que uno de los presidentes del Perú se quitó la vida en abril del 2019, a pesar de que ocho meses antes le envié un mensaje con Jorge Ramos Ronceros a fin de que se retire del Partido Aprista porque si no lo hacía algo muy feo le pasaría.

Los gobernantes que han provenido de diversas tendencias y partidos políticos solo buscaron robarle al Perú pero advertí que habría serias consecuencias para ellos, porque incurrieron en traición a los mandamientos de Dios.

Sencillamente, como dice la Palabra en 2 Pedro 1:21 (RVR 60), ocurre que la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo.

Del mismo modo debemos considerar las Sagradas Escrituras en la Primera de Corintios 3:12 (RVR 60), cuando señala: “Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada”.

Por eso, es necesario que las autoridades reconozcan que el amor es importante para acercarnos a Dios y sobre todo para no entregar las riquezas y recursos naturales del Perú a la corrupción.