LO DIJIMOS SIEMPRE

Viernes 20 de Noviembre del 2020 | 8:00 am

Lo dijimos siempre en todas nuestras columnas, en las cuales íbamos anticipando lo que sucedería con este Congreso que en su mayoría tiene gente inexperta, sin oficio político y que su desesperación por protagonismo los llevó al populismo y la os negociados políticos. Veníamos anticipando el desastre político que podían ocasionar con sus decisiones tan desatinadas, fuera de contexto nacional, oportunistas y sobre todo personalistas.

Lo que debo reconocer es que nunca imaginé es que estos improvisados de la política llegarían a generar todo el caos social en las calles y, lo más triste, que sus decisiones indignaron tanto a la población que la juventud tuvo que salir a protestar y en ese legítimo derecho hubieron heridos y muertos.

La primera decisión de toda esta fatal historia de vacar al presidente Vizcarra y colocar en su lugar al tristemente célebre Manuel Merino, fue totalmente innecesaria y no solo eso, si no que además lindó con la locura política. No cabe la menor duda que el señor Manuel Merino fue presidente de ciento cinco peruanos que fueron los que votaron por la vacancia y quienes finalmente, para redoblar su torpeza, fueron esos mismos ciento cinco quienes le pidieron su renuncia con sus más y sus menos.

Finalmente, a estos congresistas ya no se les ve tan “orondos” en los medios de comunicación porque saben que son responsables de sus propios desatinos, saben que son los grandes responsables de toda esta crisis y muertes. A muchos de ellos no les queda más que salir a pedir perdón para curar las heridas que han dejado en sus propios partidos, condenados al desprecio popular. Hasta la próxima semana.