AGRESIONES CONTRA POLICÍAS Y EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD

Viernes 17 de Enero del 2020 | 9:00 am

Una nueva agresión contra un efectivo policial ha invadido las portadas noticiosas. Una ciudadana gritó, insultó y mordió el brazo a un policía, resistiéndose a ser intervenida junto a su pareja, quien conducía su vehículo en presunto estado de ebriedad.

Es innegable que nuestra sociedad atraviesa una grave crisis de institucionalidad. Se reclama mayor presencia del Estado, más seguridad en las calles, control de la delincuencia que cada día amenaza más a los peruanos de a pie. Nadie puede sentirse seguro en ningún lado, ni siquiera en su propia casa. Sin embargo, cuando la policía interviene y actúa, somos testigos de este tipo de reacciones que son censurables desde todo punto de vista.

A la luz de las últimas noticias, nuevamente se ha puesto en debate las sanciones penales contra quienes agreden a policías. Se ha cuestionado el último Acuerdo Plenario de la Corte Suprema del año 2016, que fijó los criterios de graduación de la pena para los agresores de policías. A partir de este Plenario, los ataques contra Policías que a diario aparecen en las noticias (bofetadas, mordidas, insultos, gritos) son consideradas como agresiones “menores” que se castigan con penas de hasta 3 años de prisión.

En principio, jurídicamente la pena debe ser proporcional al delito o a la falta cometida. Sin embargo ¿Dónde queda el daño que se causa al principio de autoridad? ¿Dónde queda el respeto a la institución policial? En tiempos de crisis social como el actual, se necesita ser más severo con quienes infringen las normas penales y contra quienes no respeten a la autoridad ni a la institucionalidad del país. La Policía Nacional debe recibir el respaldo de todos, en su trabajo diario a favor de la seguridad ciudadana.

Un aporte importante para la solución de esta crisis sería que el debatido Acuerdo Plenario sea revisado, para que se garantice el debido equilibrio entre la proporcionalidad de las penas y el respeto al principio de autoridad. Hasta la próxima semana.