EL SUICIDIO NO ES DE VALIENTES, NI DE COBARDES

Miércoles 18 de Septiembre del 2019 | 7:20 am

Solemos incurrir en el error de etiquetar de valiente o cobarde a una persona que tomó la difícil decisión de ponerle fin a su vida. Resulta más fácil juzgar y luego dar la espalda. Pero tengamos presente que están sufriendo y deberíamos enfocarnos en prevenir para no lamentar.

Hace unos días conversé con un psicólogo clínico sobre las medidas para evitar un suicidio. Este tema es de particular interés para mí porque hace muchos años en la familia se vivió un episodio de estos. Un pariente, al cual mantendré en el anonimato y de quien no daré mayores detalles por respeto a sus seres más cercanos, se autoeliminó.

Por tanto me resulta importante compartir, a través de este espacio, las señales de alerta que muestra una persona con tendencias suicidas y también los cuatro pasos para brindarles ayuda.

Señales: Tristeza o irritabilidad profunda, es pesimismo, se aísla de la sociedad, piensa que no hay razón para vivir, no come y siente que es una carga para los demás. Estas se presentan principalmente cuando la persona tiene depresión.

¿Cómo ayudo? El director y fundador de Sentido – Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio, Álvaro Valdivia Pareja, comparte los siguientes pasos:

  • Primer paso: quitarse de la cabeza los prejuicios y todas las ideas preconcebidas falsas. No hay que juzgar el sufrimiento de otro ser humano.
  • Segundo paso: parte de la identificación de una señal de alerta. Debemos acercarnos, escuchar con empatía y ver qué es lo que sucede.
  • Tercer paso: suele ser más difícil pues hay que preguntar. Esto genera más temor porque hay quienes aún piensan que cuestionar por el suicidio ya se está promoviendo. Sugiere cuestionar así: Pablo (nombre referencial), otras personas que se han sentido tan mal como tú han podido querer acabar con su vida, ¿has pensado en hacer eso?
  • Cuarto paso: prepararnos para escuchar la respuesta. Esto implica no mirar a la persona de una manera invalidante, no juzgar, no mostrar gestos de desaprobación. Si el hombre o mujer estuviese en una crisis severa, de inmediato ir a un centro psiquiátrico. Si la persona no está en una crisis, pero necesita ayuda hay que derivarlo con un profesional y conectarlo con la familia. Es importante también alejarlo de cualquier medio (objetos punzocortantes, espacios a mucha altura) con el que se pueda hacer daño.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud precisan que a nivel mundial cada 40 segundos una persona acaba con su vida. En el Perú, la causa principal de suicidio es la depresión, la cual es padecida por 1 millón 700 mil personas. De ese número, el 55 % no advierte la enfermedad y no le presta atención.

Este último tema -la depresión- es muy amplio y parte importante para trabajar en la prevención del suicidio, algo que se tocará a profundidad en una próxima nota que se publique por la página web de este diario (www.extra.com.pe).