RIESGO DE PERDER EL DERECHO JUBILATORIO

Viernes 7 de Agosto del 2020 | 3:04 pm

Por: Roberto Rendón

El viernes 7, Extra, Expreso y diarios limeños han publicado la aprobación en la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso para que los afiliados a las AFP que no han aportado al sistema en 12 meses o más puedan retirar voluntariamente el 100% del dinero que han aportado para su derecho jubilatorio.  Se indica que son más de tres millones de afiliados a esas administradoras de fondos de pensiones.

El derecho jubilatorio a que se refiere el primitivo texto del Decreto Ley N°19990 (de1973), es el que tiene todo trabajador que durante su actividad laboral remunerada aporte para formar un fondo que le permita obtener una pensión jubilatoria a los 65 años de edad las mujeres y 70 los varones. Actualmente la O.N.P. es la encarga de administrar esos fondos y entregar ese derecho a los jubilados. Las Administradoras de Fondos de Pensiones, creadas (1993) para administrar los fondos de pensiones bajo la modalidad de cuentas personales otorgaran a los trabajadores que le son afiliados una pensión. En ambos casos las pensiones provienen de los aportes que en su vida laboral han hecho los trabajadores (también puede haber asegurados facultativos).

Por ende, si no hay aportes, no existen fondos y sin estos no se podrá pagar una pensión jubilatoria.

Teniendo en cuenta la idiosincrasia de nuestra población si se les permite retirar los fondos económicos que se han formado con sus aportes mensuales durante sus años de actividad laboral (subordinada y dependiente de un empleador o facultativa si es independiente), simplemente cuando lleguen a la edad jubilatoria (vejes) y ya no puedan laborar, no tendrán pensión alguna de dinero para poder subsistir. El hecho de no haber aportado en los 12 meses últimos se puede superar con nuevos aportes prestando servicios laborales. Eso es posible y racional. Pero no debe ser un pretexto para inducirlos a que retiren sus fondos que durante su vida activa han hecho para tener una pensión que les permita subsistir en su ancianidad.

En todo caso, si hay problemas con las AFP, los fondos que administran ellas deben transferirse a la Oficina de Normalización Previsional. Esta entidad se puede mejorar con disposiciones legales inteligentes.

Mucha gente no está viendo las consecuencias futuras de lo que se hace. ¿Qué hará el Estado y la sociedad en general cuando los ancianos pidan una pensión y no haya ya sus fondos?

¡Hay que razonar!