Carlos B-min
REPORTERO AL VOLANTE

NAVIDAD ADELANTADA

Lunes 18 de Noviembre del 2019 | 3:37 pm

Un  afectuoso saludo para la promoción 81 del Ricardo Bentín emblemático colegio del rico Rímac. Grandes muchachos.

Viernes (10 a.m.) Regresaba de dejar unos boletines de la parroquia de Tahuantinsuyo cuando decido ir por la auxiliar de la Av. Túpac Amaru que se encontraba bastante congestionada en dirección al Centro de Lima.

Pongo algo de música para soportar la espera del cambio de luz, cuando de pronto veo que un señor y dos jóvenes salen con muebles de madera para colocarlos afuera del local.

Yo veía la escena con algo de duda porque los muebles estaban bastante conservados para ponerlos a la intemperie. Pensé de inmediato: Pobres inquilinos, ya fueron echados a la calle, segundo por falta de pago…. Y seguía esperando que avancen los autos y nada.

Cuando ya colocarlo el cuarto mueble, un señor de voz gruesa gritó: REGALOS ESTOS MUEBLES, APROVECHEN SEÑORES, LOS REGALO PORQUE ME OCUPAN SITIO… (¿?) el chofer que estaba delante mio tenía un station vagon. Al escuchar lo que en señor dijo, de inmediato bajó de su unidad y cogió un escritorio y de un triz lo metió al techo de su carro. Encima lo sujetó con una soguilla que tenía a la mano.

Yo puse freno de mano y de inmediato salí y le eché ojo a un esquinero precioso de maderba. No pesaba nada así que dije: ESTO ES MIO. Lo cogí, lo levanté y cuando quise meterno en mi “negrito” ocurre lo que todos ustedes piensan: NO ENTRÓ. Habían cerca de 20 centímetros que quedaba fuera de la puerta y ni aunque echara el asiento del copiloto ingresó.

Mientras estaba ocupado en hacer ingresar el mueblecito en mi coche, un joven ya se había llevado una mesa de varios cajones a puro pulso hacia la otra cuadra. En eso veo que una señora cruza desde el paradero que estaba y hacía ademanes de búsqueda como para ver si quedó alguito que llevarse.

Tiré la toalla, no había forma de que ese bonito esquinero entrada en mi auto. Si lo ponía arriba en el techo me iba a rayar toda la pintura, así que desistí y fui donde la señora que ansiosa miraba a todos lados: Señito, ¿quiere llevarse este mueble? le pregunté señalando mi temporal esquinero.

¿En serio?, me respondió bastante intranquila.

Claro, señora, yo quise llevármelo pero no entra en mi carrito, repliqué.

Gracias, señor, muchas gracias, voy a poner allí las fotos de mis papitos que fallecieron juntos en un accidente en la sierra.

Y pensar que yo también lo quería para el mismo fin de la señora. Así es la vida hoy la señora salió premiada… Sigo en la vía.