Carlos B-min
REPORTERO AL VOLANTE

MI AMIGO TONI

Lunes 14 de Septiembre del 2020 | 8:30 am

En nuestras vías capitalinas existen muchos personajes pintorescos que son parte de nuestra vida cotidiana. A continuación les presento a uno de ellos:

Lunes 8.45 a.m. Ya se ha vuelto costumbre ver en cada esquina a muchos comerciantes que pugnan por ganarse la vida más aún en estos tiempos de pandemia.

Bailarines, acróbaticos hombres araña, pulsadores, equilibristas y más, ganan sus frijoles con sus maromas. Ya es parte del paisaje urbano.

Todos los colegas que pasamos por la Av. Faucett y el cruce con Av. Morales Duárez en alguna oportunidad nos hemos percatado de un amable personaje que se ha ganado el aprecio de muchos conductores: El gran Toni.

Este singular amigo tiene una característica que lo hace peculiar, siempre saluda a mano alzada muy contento a cuanto chofer transita por esta vía.

Antes usaba un silbato y se ponía, muy a su estilo, a dirigir el tránsito por esta concurrida arteria. Hoy ya no usa el silbato por la existencia de un auténtico policía que dirige oficialmente la circulación. Todo indica que han llegado a un acuerdo para no distraer a los conductores.
Siempre ataviado con su uniforme clásico anaranjado, su gorrita marrón y portando su franelita en la mano derecha. Ese es Toni, el buen amigo que camina de manera lateral y aplaude cuando alguien le pasa la voz tocando el claxon.

Cuando la luz roja detiene el tráfico, Toni aprovecha de acercarse a cada vehículo a limpiarles el parabrisas y lo hace con mucho esmero a cambio de una moneda. Lo único malo es que se muestra reticente a usar tapabocas y casi siempre lo tiene a la altura del cuello.

En varias ocasiones tuve que indicarle con señas enérgicas que se suba la mascarilla sino no le alcanzaba propina, pero a veces se olvida de mantener los cuidados.

Toni es un amigo que desvaría en su sueño de haber sido alguna vez policía de tránsito. No vende caramelos, ni gaseosas solo regala saludos y sonrisas a todo aquel que pase por ese cruce vial.

Sorprende su puntualidad. Desde las 7.00 a.m. está apostado en su esquina saltando y aplaudiendo el pase de los autos.

Cómo me gustaría que ustedes vean el gesto de alegría del buen Toni cuando uno pasa tocando el claxon. El responde con saludo militar y se puede apreciar por el retrovisor que se queda bailando, marchando y aplaudiendo, prácticamente le alegras el día.

A veces cuando no hay monedas, una fruta en bolsa ayuda a Toni a pasar el día. No tengo el dato exacto a qué hora se retira del lugar, pero imagino que ha de ser al caer la noche porque varias veces he pasado a la hora del almuerzo y sigue como soldado cubriendo su esquina.

Dios y la Virgen del Carmen (que la tiene al frente suyo) protejan la salud de este pintoresco ser, tan querido por muchos conductores y de todo aquel que pase por esta transitada arteria… Sigo en la vía.