Carlos B-min
REPORTERO AL VOLANTE

LOCO DEL VOLANTE

Lunes 7 de Octubre del 2019 | 8:41 am

Un gran saludo, en esta ocasión, para Florcita, Yolanda Prado, Diana, Josué, Gerard, Octavio y para el gran e inefable Yuri. Grandes amigos.

Sábado 10.30 p.m. Estoy transcurriendo de lo más tranquilo por la Av. Universitaria y al llegar al óvalo José Granda un auto deportivo se me cruza intempestivamente obligándome a frenar. Bueno –me dije- gajes del oficio… ya estoy acostumbrado.

Avanzo hacia la Av. Antúnez de Mayo y nuevamente veo que el famosito auto me vuelve a cerrar, esta vez sí me hicieron rechinar las llantas de mi “negrito”, felizmente estaba sin pasajeros.

La verdad que no sabía qué le pasaba al chofer que estaba haciendo esas boberías. Como estábamos en luz roja, me apresté a sacar mi celular para tomar foto al energúmeno del volante.

Mientras estoy buscando mi smartphone para registrar el hecho, cambia la luz a verde y arranca ese loco del volante. Yo hago lo mismo, pero iba pensando: No será alguien que me conoce y está haciendo una estúpida broma, será que me están queriendo robar el auto… se me ocurrían mil cosas y seguí avanzando hacia mi punto destino.

Al llegar al cruce de Universitaria y Carlos Izaguirre veo las intenciones de este tipo de querer hacer otra vez la estupidez esa.

Afino mi mirada y veo que son un grupo de jóvenes medio desatados. Yo estaba al lado izquierdo de ellos, yendo a su misma aceleración, en eso veo que el chofer baja su luna y estaba con gafas oscuras.

Ajá, dije hacia mis adentros, estos chibolos están haciendo “hora” conmigo. Yo trataba de ver si había un patrullero cerca para denunciarlo por manejar ebrio, pero no había ningún policía alrededor.

Yo tengo más de 25 años al volante y nunca me había pasado esto, pero se notaba que el tipo tenía ganas de seguir en la jugarreta esa, así que no me alimané. Fuimos manejando juntos hasta llegar a la Av. Naranjal cuando se pronto, el tipo que maniobraba su Honda, aceleró con la intención de volver a cerrarme, en esos momentos una combi le sale al paso y más bien a él le cruzaron. El desatado chofer y sus amigos ebrios tuvieron que frenar bruscamente y se escuchó un rechinar de llantas que nunca he visto en mi vida con final de impacto.

Yo como iba tranquilamente manejando por mi carril pasé la luz verde que ya cambiaba a amarilla y ellos quedaron (combi y ebrios) discutiendo porque el joven aventurero del auto llegó a chocar en la parte posterior a la combi que por levantar un pasajero hizo ese cruce intempestivo.

Al ver por el retrovisor me di cuenta que la vida es como una pista, donde a cada persona se le da lo que se merece. Este tipo tuvo que ser parado por una combi para que sepa que está haciendo mal en ese loco transitar… Yo me quedé respirando algo mortificado por no poder denunciarlo ante la policía… Sigo en la vía.