Carlos B-min
REPORTERO AL VOLANTE

AMIGO, ¿LO VENDE?

Lunes 31 de Agosto del 2020 | 8:00 am

Quienes siguen mis columnas saben que desde que adquirí a mi “negrito” siempre lo humanizo. Es mi amigo fiel que me acompaña en todas las travesías que dan origen a estas entregas semanales.

Viernes 7:30 a.m. Como de costumbre salgo a surtirle de combustible a mi “negrito” y de paso aprovecho para sacarle lustre a los espejos. Como por asuntos laborales tengo que portar el cartel de PRENSA esta vez me animé a retirarlo para poder pasar la franela por esa zona. El panel lo puse en la parte posterior pegado a la luna trasera.

Un señor, con mascarilla que también estaba esperando por surtirse de gasolina se acerca cortésmente y me pregunta a casi un metro de distancia.

–Señor disculpe, ¿está vendiendo su auto?

Su pregunta tan directa me sorprendió y de inmediato giré a ver el por qué de su pregunta. Allí me percato que la pregunta del señor se debió por el despintado cartelito que el amigo equivocadamente interpretó como que era un aviso de venta.

–No, señor, mi carro no está en venta, le respondí.

–Ah, ok, disculpe. Se retiró y la conversación no fue a más.

Una vez surtido de gasolina seguí pensando en aquella pregunta del señor.

Manejando miraba todo el contorno interior de mi “negrito” y pensé. ¿Qué pasaría si lo vendo para comprarme otro más nuevo? No sería mala idea.

De inmediato me vinieron, como una filmina, una serie de anécdotas que he pasado con este mi amigo fiel. “Negrito” no solo es un auto, es un Herbie (vehículo humanizado) con quien he pasado de todo. A sido ambulancia, patrullero, carro de carga, y un largo etcétera de funciones.

Con este “negrito” he pasado los mejores y más tristes momentos de mi vida. Es un auto bastante engreído y siempre lo tengo a punto. “Negrito” está pintón.

Ya son dos personas que me preguntan que le den preferencia si decido venderlo.

Confieso que me entristece la idea de despedirme algún día de mi “negrito”. Pido a Dios que una enfermedad o necesidad urgente no me obligue a desprenderme de este amigo fiel.

Hoy “negrito” está dedicado no solo a encapsularme en medio de esta pandemia, sino a movilizar ayuda a las personas más necesitadas a quienes agradezco en nombre de los auxiliados… Solo Dios sabe la labor de este auto, yo solo soy un simple piloto.

Él trepa cerros, corre la vía en emergencias, hasta con unas gotas de combustible llega a su cometido. Es un auto respondón, así que con mucha energía les digo a mis amigos: NEGRITO NO ESTÁ EN VENTA y espero que esta decisión la mantenga por mucho tiempo…

Vamos “negrito” seguimos en la vía…. Vamos amigo.