Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

SOLIDARIDAD CON RAFAEL ROMERO

Jueves 17 de Septiembre del 2020 | 8:08 am

Al mediodía del martes, pretendieron hackear la cuenta de Twitter de Rafael Romero Vásquez, columnista de EXPRESO. Cuatro horas después, apareció en su domicilio una mujer que dijo pertenecer al RENIEC y sorprendió a un familiar con una encuesta obligatoria, pidiendo una serie de datos familiares.

Por coincidencia, llegó Romero y preguntó a qué se debía su presencia en su domicilio; la mujer se puso nerviosa entrando en contradicciones al decir que eran preguntas voluntarias. El familiar del columnista de EXPRESO le manifestó que minutos antes, ella le había informado que debía responder a todas las consultas, por lo que Romero le tomó una foto antes de que la mujer huya.

Al hacer las averiguaciones ante el RENIEC, la respuesta fue: “El RENIEC no realiza encuestas a domicilio. Si usted observa la foto, la persona que aparece ahí no cuenta con fotocheck ni con la casaca o chaleco que identifica a nuestro personal”.

Expreso mi solidaridad con Rafael Romero, amigo de décadas desde la época de “Habla el Pueblo” por RBC y rechazo cualquier tipo de presión, artimaña o amedrentamiento contra los hombres de prensa.

Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación.

No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo. Toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente. Nadie puede restringir o negar estos derechos.

La credibilidad de EXPRESO está ligada al compromiso con la verdad, a la búsqueda de precisión, imparcialidad y equidad, fundamentada en los valores éticos y profesionales.
Ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder de turno.

La lucha por la libertad de expresión y de prensa, no es tarea de un día, es afán permanente, se trata de una causa esencial para la democracia, es el aliento cívico de una sociedad. Defenderla día a día es honrar nuestra profesión, el gobierno queda notificado no nos podrán callar y menos amedrentar, eso que les quede claro.