Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

¿SEMANA DE REPRESENTACIÓN O DE CONTAGIO?

Jueves 27 de Agosto del 2020 | 8:08 am

Está prohibido viajar, sin embargo, los congresistas se zurran de la norma dada por el Ejecutivo y con todo su cortejo, se desplazan muy orondos. No hay derecho de tanto despilfarro de dinero. La movilidad, el hotel y los viáticos salen de la plata detodos los peruanos y eso es un abuso.

El Coronavirus originó que el Parlamento iniciara sus labores en marzo de forma limitada y principalmente de manera virtual. Como consecuencia de ello, la semana de representación quedó en suspenso, pero la Mesa Directiva autorizó se retome dicha actividad del 24 al 28 de agosto, en pleno avance del Coronavirus, que ya sobrepasó los 500 mil contagiados.

La absurda decisión del Legislativo, señala que los “congresistas puedan constituirse a sus circunscripciones de procedencia”. Esto en base al Reglamento del Congreso, que en su Artículo 23, literal F, señala que los legisladores puedan acudir a la circunscripción electoral de su procedencia para estar en comunicación con la ciudadanía, así como fiscalizar.

Tomando en cuenta la propagación del Coronavirus es ilógico la semana de representación, salvo que quieran seguir contagiando a más gente.

El Gobierno decretó distanciamiento social y la protección personal, lo cual, es letra muerta para los congresistas, ya que en un vehículo viajan 4 personas y el chofer ¿Dé qué distanciamiento hablamos? Si el Estado les está pagando un sueldo y demás gollerías, los congresistas reciben un bono de S/2,800 por labores de… dicen ellos de representación.

En las oficinas y despachos congresales no se puede superar el 40% del aforo y la mayoría del personal realiza teletrabajo, pero para viajes de representación están prestos y solícitos.

Esta gente se olvidó que existe el Decreto Supremo No. 139-2020-PCM, que en su Artículo 2 especifica el aislamiento social obligatorio (cuarentena) en ciertas provincias y departamentos, en los cuales está permitido el desplazamiento de las personas únicamente para la prestación y acceso a servicios y bienes esenciales, asícomo para la prestación de servicios de las actividades económicas autorizadas y no para reuniones con congresistas y su corte.

Más aún el Artículo 3 es claro, las reuniones sociales incluyendo las que se realizan en los domicilios y visitas familiares se encuentran prohibidas.