Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

PRONUNCIAMIENTO ANTE UN ABUSO EN EL IRTP

Lunes 2 de Diciembre del 2019 | 5:08 pm

El Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP) es un organismo público que goza de autonomía administrativa, económica y financiera. Está conformado por los medios de comunicación TVPerú, Canal IPe, Radio Nacional y Radio la Crónica.

Mediante Decreto Supremo N° 061-2016- PCM del 15 de agosto del 2016, se adscribió al Ministerio de Cultura, siendo el IRTP el organismo encargado de promover la información, la cultura, el esparcimiento y la educación a la población a nivel nacional a través de sus plataformas de comunicación.

La libertad no debe ser coartada en función de ningún otro fin. La libertad es una, pero a la vez múltiple en sus manifestaciones; pertenece a los seres humanos, no al poder.

Sólo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y transmitir, es posible mantener una sociedad libre. Sólo mediante la práctica de estos principios será posible garantizar a los ciudadanos y grupos su derecho a recibir información imparcial y oportuna. Sólo mediante la discusión abierta y la información sin barreras será posible buscar respuestas a los grandes problemas colectivos, crear consensos, permitir que el desarrollo beneficie a todos los sectores, ejercer la justicia social y avanzar en el logro de la equidad.

Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber libertad. La libertad de expresión y de búsqueda, difusión y recepción de informaciones sólo podrá ser ejercida si existe libertad de prensa.

Sin medios independientes, sin garantías para su funcionamiento libre, sin autonomía en su toma de decisiones y sin seguridades para el ejercicio pleno de ella, no será posible la práctica de la libertad de expresión. Prensa libre es sinónimo de expresión libre.

Allí donde los medios pueden surgir libremente, decidir su orientación y la manera de servir al público, allí también florecen las posibilidades de buscar información, de difundirla sin cortapisas, de cuestionarla sin temores y de promover el libre intercambio de ideas y opiniones. Pero, cuando con el pretexto de cualesquiera objetivos se cercena la libertad de prensa, desaparecen las demás libertades.

La imposición de controles gubernamentales a los flujos informativos persiste con gobiernos despóticos que reniegan de todas las libertades, especialmente, las que se relacionan con la expresión. Pero no solo así se vulnera a la prensa y a la expresión libres. La tentación del control y de la regulación coaccionante ha conducido a decisiones que limitan la acción independiente de los medios de prensa, periodistas y ciudadanos que desean buscar y difundir informaciones y opiniones.

Políticos que proclaman su fe en la democracia son a menudo intolerantes ante las críticas públicas.

Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación.

No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.

Ante la ignominia del ministro de Cultura de solicitar la renuncia de Hugo Coya como presidente del IRTP y este sostener que recibió llamadas para que no se divulgue tal o cual noticia, se convierte en un atentado a la Libertad de Prensa, por lo que solicitamos al Gobierno la inmediata renuncia del ministro que poco conoce de jurisprudencia en Libertad de Prensa, avalar ésta actitud los hace cómplice de un flagrante abuso de poder.

Si como señala la secretaría de prensa de Palacio de Gobierno “Este Gobierno respeta las libertades de prensa y de expresión en el país. Los medios de comunicación estatales pueden ejercer sus labores con plena autonomía e independencia”, se impone la inmediata renuncia del ministro de cultura.