Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

LA PLAGA MADURO

Jueves 31 de Octubre del 2019 | 9:00 am

Es evidente que Nicolás Maduro es el artífice del plan para desestabilizar esta parte de la región, el primer paso fue el Foro de Sao Paulo, celebrado recientemente.

Las protestas en Ecuador y Chile son demasiadas coincidencias. El encuentro anual en la ciudad de la samba de las organizaciones y los movimientos de izquierda creado en 1990 es la maquinaria que utiliza para desequilibrar la democracia y llevarnos a la dictadura.

El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno llamó “asno” a Maduro y lo culpa de la violencia en las protestas en dicho país, durante un encuentro con dirigentes sindicales.

Inclusive el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, felicitó a su homólogo del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, a través de su cuenta en Twitter y enalteció las luchas del pueblo boliviano que, junto al líder aymara, impulsan un mundo más justo, agregando “…a uno de los líderes morales y éticos más grande de toda América, @evoespueblo. Cuenta con nuestro respaldo para transitar los caminos de la igualdad y dignidad de la Patria Grande. Sigue adelante hermano. ¡Venceremos!”, luego de un proceso electoral irregular.

De otra parte, tras el triunfo de Alberto Fernández en las elecciones presidenciales de Argentina el domingo último, el dictador venezolano celebró en un comunicado “la contundente victoria electoral” de Fernández y de “la compañera” Cristina Kirchner. Se trata, según el dictador chavista, de “un triunfo que sin duda expresa la esperanza del pueblo argentino”(?).

En tanto en nuestro país grupos extremistas preparan alianzas con vísperas al proceso electoral del 26 de enero. La izquierda está fraccionada en un sinfín de movimientos, nunca antes se les ha presentado una oportunidad como la que tendrán el próximo año, ensalzados por el presidente Vizcarra.

Los izquierdistas y aquellos que se denominan de izquierda radical parecen tener más claro el panorama, ya que están ávidos por lograr en el Parlamento lo que no lograron por la vía presidencial: el cambio de la Constitución para conseguir su anhelado cambio de modelo económico.

Al tener mayoría en el Congreso, ya no tendrían la necesidad de convocar a una Asamblea Constituyente, pues con sus votos podrían modificar lo que consideren necesario. Las elecciones que ha planteado Vizcarra son iguales a los procesos que ordena Maduro para mostrarle al mundo que en Venezuela hay institucionalidad democrática. En los dos casos no existe ninguna garantía.