Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

¿HASTA CUÁNDO?

Jueves 15 de Octubre del 2020 | 8:00 am

Estamos sumidos en la peor pandemia de la corrupción vista en los últimos 50 años, donde la sociedad se encuentra adormecida y engatusada por la manipulación de parte de los medios de comunicación social, que han perdido su línea ética y nadie alza su voz de protesta como si fuera un modus vivendi, como si la podredumbre fuera normal.

El Gobierno sigue sembrando el miedo, tener encerrada a la gente y fantasear con una vacuna inexistente, que si se llegara a aprobar, recién podría llegar al Perú en un par de años y esto en el mejor de los casos.

Los ministros han perdido dignidad y decencia, el fajín los ha hecho elucubrar sandeces y cual borregos repiten la paporreta de Vizcarra como si no fueran gente pensante.

¿Así podremos festejar el Bicentenario de la Independencia? Sumidos en el lodazal de la inmundicia política.

Teniendo no una clase política, sino una organización política-criminal y un Congreso de la República que como lo señalé tiempo atrás, convertido en el peor desde que volvimos a la democracia en julio de 1980.

Por otro lado la Defensoría del Pueblo, el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público y hasta el Jurado Nacional de Elecciones están de meros espectadores, cuando por un lado se vulneran derechos constitucionales, por otro interpretan la constitucionalidad a su antojo y una fiscal de la Nación que como autoridad avergüenza.

Alguien se ha puesto a pensar en la cantidad de millones de soles robados por este Gobierno desde que se decretó la pandemia del Coronavirus.

¿Cuántos ministros vienen siendo investigados o denunciados? ¿Cuántas autoridades están presas? Hasta los presos han cobrado el bono familiar mientras miles arriba de los 65 años no tienen ni para un sobre de té.

Que la ministra de Salud hablé de posponer las Elecciones Generales, que el presidente hable de vacunar a los miembros de mesa y la más de veintena de candidatos a la presidencia de la República no levanten su voz de protesta y hagan acuerdos debajo de la mesa para hacer alianzas o conformar planchas presidenciales con gente neófita, cuesta creer como el país, se está yendo a la…, si queridos amigos, da asco, náuseas y vergüenza revolotear en la corrupción.

Ese Perú ni queremos ni soñamos, queremos gente proba, decente, con una ideología política fortalecida y no como prostituta que se vende al mejor postor.