Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

EL PERÚ EN ESTOS TIEMPOS

Jueves 26 de Marzo del 2020 | 8:30 am

El 11 de marzo mediante Decreto Supremo No. 008-2020-SA se declaró la Emergencia Sanitaria a nivel nacional, por un plazo de noventa (90) días calendario, hasta el 11 de junio por la pandemia del coronavirus.

La emergencia sanitaria no es lo mismo que estado de emergencia por 15 días (cuarentena) decretado posteriormente por el Gobierno, mediante el Decreto Supremo No. 044-2020-PCM del 15 de marzo último, que establece que el derecho a la propiedad, inviolabilidad de domicilio, libre tránsito, libertad de trabajo y derecho de reunión están sujetos a limitaciones. A través del Decreto Supremo No. 046-2020-PCM se modificó el Artículo 4 del Decreto Supremo No. 044-2020-PCM y se dispuso la inmovilización social obligatoria -Toque de queda- desde las 8:00 p.m. hasta las 5:00 p.m., el cual debería de concluir el 30 de este mes; sin embargo, cabe precisar que este será lo más probablemente prorrogado hasta el 15 de abril, como consecuencia del incumplimiento de las normas dadas, ya que la gente no entiende sigue saliendo, inclusive hasta sin máscara.

A la fecha hay cerca de 19 mil detenidos por violar el toque de queda. La comprensión lectora agoniza en el país, los ignaros prevalecen, por culpa de esa masa, todos nos perjudicamos, basta observarlos a través de la ventana, como se pasean como zombis en un país casi desierto, montando bicicleta, trotando o paseando al perrito para que haga sus necesidades.

Ya implorarles es perder el tiempo, basta con el ejemplo de los padrastros de la Patria que se creen inmunes ante la pandemia. Haciendo la sobremesa, escucho el silencio de la calle, el Sol que nos irradia y del cual no se puede disfrutar, elevo la mirada al cielo como implorando una explicación a Dios.

Lo que vivimos, viene sucediendo en todo el mundo y hay un inmenso dolor en el corazón, una impotencia ante las circunstancias. La bulla de todos los días es recuerdo, el gentío de la calle también.

El beso, el abrazo parecen cosas del pasado. Sólo me hago una pregunta ¿Por qué? Nuestras vidas cambiaron de la noche a la mañana y no obtengo respuesta, sólo rezar, tener fe y esperanza, nada más.

Cada médico, policía o efectivo de las Fuerzas Armadas está resguardando tu vida. Al menos respétalo, nada más se pide. Ellos también tienen FAMILIA, no lo olvides.