Alfredo Vignolo
LA ESPADA DE DAMOCLES

CUENTAN CON CONFIANZA

Jueves 6 de Junio del 2019 | 8:45 am

El 23 de marzo del año pasado Martín Vizcarra juró como nuevo presidente del Perú luego de la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski (aceptada por el Congreso de la República con 105 votos a favor, 12 en contra y 4 abstenciones).

El juramento fue tomado por Luis Galarreta, de Fuerza Popular y presidente de la Mesa Directiva del Parlamento. Vizcarra señaló “…Defenderé la soberanía nacional, la integridad física y moral de la República y la independencia de sus instituciones democráticas; y que cumpliré y haré cumplir la Constitución Política y las leyes del Perú”.

Sin embargo, en vez de gobernar y plantear políticas públicas se ha dedicado a atacar al Congreso de la República, al Poder Judicial, al Tribunal Constitucional, de la mano con el premier y algunos ministros.

El premier al solicitar la cuestión de confianza el último martes en el Parlamento afirmó “…se ha señalado que sería un exceso de nuestra parte haber propuesto un plazo de 15 días para el debate y aprobación de nuestras iniciativas. Debemos decir, sin embargo, y para comenzar, que en ningún momento hemos sugerido dicho plazo”; ésta afirmación es falsa, el jefe del Gabinete Ministerial envió el 30 de mayo el Oficio No. 125-2019-PCM/DM dirigido al presidente del Parlamento, en el cual no solo le solicitó fijar fecha para su presentación en el pleno, sino adelantó que el “plazo máximo” para la aprobación de seis proyectos de la reforma política vence “al finalizar la presente legislatura”; es decir, el 15 de junio.

El Ejecutivo sí está poniéndole un plazo al Parlamento, ese sólo hecho viola la independencia y autonomía de poderes consagrados en la Carta Magna.

¿Se le puede dar la confianza a alguien que miente? Parece que sí, ya que el Pleno del Congreso de la República al mediodía de ayer aprobó con 77 votos a favor, 44 en contra y 3 abstenciones la cuestión de confianza, solicitada por el gobierno de Vizcarra.

Ahora es deber y obligación del presidente Vizcarra comenzar a gobernar, con la aprobación de la cuestión de confianza aparentemente ha quedado zanjado el problema creado por el propio Ejecutivo.

El país necesita políticas públicas, eso reclama la sociedad en su conjunto y no ser espectadores en broncas, dimes y diretes entre el poder Ejecutivo y el poder Legislativo.
Depende de usted presidente Vizcarra ponerse por fin a trabajar.