TRANSMUTA EL REMORDIMIENTO

No debes sentir culpa porque tu hiciste lo mejor que sabias y podías, lo más que te daba tu nivel de conciencia, tu comprensión y tu evolución. Ahora te toca aprender, reparar y seguir adelante desde otro nivel de consciencia, comprensión y evolución.

A+

Cuando tengas que tomar una determinación, has las cosas lo mejor posible en ese momento para cumplir con tu deber. Si, más adelante, resulta que te equivocaste, no tienes culpa alguna, pues hiciste lo que considerabas mejor para ti y para el bien común. El hombre más sabio del mundo no podría hacer mas de aquello que entiende y cree poder realizar. Por este motivo, no tiene mucho sentido el REMORDIMIENTO POR ERRORES PASADOS QUE FUERON HECHOS CON BUENA FE. Ese remordimiento interno quita la paz y causa mucho daño adentro.

Cualquier persona puede prevenir lo que va a pasar, si reflexiona y examina lo que está sucediendo; pero resulta difícil el lograr una previsión sabia, más lo que importa es realizar lo mejor que uno cree y esté capacitado para hacer. Un buen consejo es: ¡ES BUENO QUE HAGAS LAS COSAS LO MEJOR QUE PUEDAS, TOMANDO EN CUENTA TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS Y, DESPUES, ¡NO TE PESE NADA! Cuando digo tomar en cuenta todas las circunstancias, no me refiero como te verías afectado tú, sino también como afectaría a un otro, parafraseando, seria buscar lo mejor para mí y para el bien común. Ojo!! Digo “Y”, no “O”, esto es importante, ya que implica buscar la mejor decisión para ambos.

LEE TAMBIÉN: TRANSMUTA EL TEMOR

La Metafísica, te aconseja que antes de tomar una decisión que consideres difícil en un momento, pidas Luz Divina, y que te dejes conducir por tu intuición. Entonces, el resultado será

favorable. Hay que creer firmemente en aquello que se pide o reclama, porque sin la Fe " que mueve montañas", ninguna realidad se manifestará en la vida diaria. Revisemos algunos pasajes de la Biblia sobre la Fe:

Marco (11:24) “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”. Hebreos (11:1) “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Santiago (1:6) “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.”. Mateo (21:22) “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

Energéticamente, la Fé te ayuda a enfocar un tema (pensamiento), recuerda “donde pones tu enfoque, pones tu energía”. Además, está te permite alinear tu intención (es la emoción). En otras palabras, cuando tienes fé, has alineado tu pensamiento y emoción, los dos aspectos básicos para materializar una realidad.

Cuando alguien hace algo malo y produce un sufrimiento a otros, le queda adentro un serio remordimiento, agravado más y mas cada vez, porque ya las cosas no tienen solución y no pueden rectificarse; pero siempre todo tiene arreglo. Lo mejor es perdonarse y aprender de lo sucedido, asumiendo 100% responsabilidad. Ojo! Cuando digo asumir Responsabilidad, no me refiero asumir culpa, sino corregir lo que afecto a otros. Lo ocurrido debe llevar a generar un aprendizaje que se traduzca en otro nivel de consciencia, desde el cual debes continuar trabajando.

NO DEBES SENTIR CULPA PORQUE TU HICISTE LO MEJOR QUE SABIAS Y PODIAS, LO MAS QUE TE DABA TU NIVEL DE CONCIENCIA, TU COMPRENSION Y TU EVOLUCION. AHORA TE TOCA APRENDER, REPARAR Y SEGUIR ADELANTE DESDE OTRO NIVEL DE CONSCIENCIA, COMPRENSIÓN Y EVOLUCIÓN.

Carmen Lescano Silva

Profesora de Yoga, Ayurveda,

Coach ontológica.

Suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ

Sigue al Diario Extra en sus redes sociales de FacebookTwitter e Instagram.