“EXTENSIÓN DE LA CUARENTENA HA TRAÍDO ABAJO LAS EXPECTATIVAS DE LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA”

Analista económico César Peirano señala a EXTRA que el desempleo alcanzaría a cinco millones de personas.

Domingo 12 de Julio del 2020 | 10:03 am

La recuperación económica post cuarentena es un tema siempre vigente con la retracción dada por la cuarentena, es así que el analista económico César Peirano, señala a EXTRA que realidad es complicada y que países como Argentina están entrando a una etapa denominada “default”, aún así no se puede hablar de una depresión de la economía en el Perú, pero que todas las condiciones están dadas.

  • ¿La reactivación económica ha sido la esperada?

Definitivamente no. Las expectativas de reactivación de los agentes económicos eran bastante optimistas, esperando que la recuperación se diera rápidamente, como ocurrió el 2009 con la crisis financiera. Sin embargo, la extensión de la cuarentena pasados los 3 meses ha destruido la confianza general en la economía peruana y ha traído abajo las expectativas de recuperación. Al día de hoy, en un escenario optimista y sin considerar un rebrote del COVID 19 (es decir, una nueva cuarentena en agosto), se estima que la recuperación del nivel de actividad pueda darse a fines del 2022. Y para la recuperación de los niveles de empleo, podríamos llegar a un horizonte mayor a los 5 años. En un escenario que incluye el rebrote y una nueva cuarentena este año, la caída del PBI sería cercana al 20% el 2020 y su recuperación se extendería más allá del 2023. En el caso de los niveles de empleo, podría llegarse a una recuperación total en los siguientes 10 años.

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  • ¿Qué podemos augurar para los meses que quedan del año 2020?

Van a ser meses muy difíciles para todos. Probablemente superemos los 100 mil muertos por COVID (45% más que los 69 mil muertos que produjo Sendero Luminoso en 20 años de terrorismo que era de lejos el más grande genocidio de nuestra historia), el desempleo abierto alcanzaría a casi 5 millones de personas y unos 6 millones de peruanos regresarían a la pobreza. La clase media ha perdido sus ahorros, las clases más pobres están a merced del virus en las calles y las posibilidades de reactivación disminuyen cada día con el empeoramiento de las condiciones sanitarias. Una vez que se acaben las últimas reservas monetarias de las familias (Tarjetas de Crédito, retiros de AFP, CTS, etc.) la situación general va a ser muy complicada. Además, la situación financiera internacional es muy compleja, con Argentina entrando a un nuevo “default” de deuda y camino a convertirse en una nueva Venezuela. Además, el consumo de nuestras exportaciones, salvo de los minerales, no se recuperará en el corto plazo.

  • ¿Generará expectativas en los inversionistas las elecciones del 2021 o retraerá las inversiones?

Normalmente los períodos de elecciones retraen las inversiones por la incertidumbre que los candidatos antagónicos generan. El escenario para el 2021 no es nada positivo para los inversionistas: casi todas las alternativas se encuentran posicionadas entre el comunismo y el populismo irracional, y no se ve una alternativa viable para la reconstrucción del país, que es lo que verdaderamente se necesita. Por otra parte, un gobierno que ha empezado a mostrar debilidad y que carga a cuestas su enorme fracaso con los resultados del COVID 19, no genera mayor confianza. Si a esto sumamos las decisiones erráticas del Congreso, pues no quedan mayores alternativas de positivismo en cuanto a las futuras inversiones. Habrá que esperar a que el escenario se despeje a partir de junio de 2021.

  • ¿Se tendrán que evaluar más bonos para la población vulnerable o a quiénes tenemos que considerar vulnerables tomando en cuenta la pérdida de empleos?

Sería lo ideal que se puedan otorgar más bonos a la población vulnerable. Sin embargo las posibilidades fiscales son casi nulas ahora debido a la caída de la recaudación y a la pérdida de la capacidad de endeudamiento externo. El único camino que le quedaría al MEF sería reducir el presupuesto de algunos sectores y reorientarlos a los bonos. Pero no se aprecia la voluntad política de hacer algo así. La única salida que quedaría para atacar la pérdida de empleos en el corto plazo sería una medida extraordinaria: reducir los salarios en todos los niveles en 40% y la jornada laboral a 4 horas diarias, con el fin de incrementar el número de empleados. A esto se deben sumar algunos beneficios tributarios sobre la planilla. Una medida de este tipo podría generar empleo inmediato para 2 millones de personas.

  • El Congreso esta haciendo una ley para congelar intereses bancarios y deudas en la comisión de defensa del consumidor. ¿Es esto positivo?

Una medida de este tipo es positiva para los consumidores, pero muy perniciosa para el sistema bancario. Los consumidores se encuentran sobreendeudados al haber perdido sus ingresos y mantener deudas que crecen día a día con el sistema bancario. Una medida de ese estilo sería positivo porque permitiría salvaguardar la economía de las familias en el corto plazo. Sin embargo, la recuperación del empleo va a ser muy lenta, lo que significa que el default de las deudas de las familias con los bancos solo se pospondría. Es inevitable que esto ocurra más adelante. Por otra parte, congelar deudas e intereses significaría para los bancos, especialmente los pequeños y las cajas, un golpe muy duro a sus finanzas de acuerdo a la regulación bancaria que mantienen, lo que significaría que podrían ser intervenidos por la Superintendencia de Banca y Seguros, provocando una corrida de ahorristas y el colapso del sistema financiero, en medio de una grave crisis. Ese sería el peor de los escenarios para el Perú.

  • ¿Cuánto hemos retrocedido económicamente en los últimos meses de pandemia?

El desempeño de la economía peruana que hemos visto hasta ahora es algo que nunca ocurrió en nuestra historia. Históricamente, estas crisis se daban a lo largo de varios años y permitían a los agentes económicos salvaguardar sus activos. Sin embargo, el encierro por la cuarentena no ha permitido esto y a la vez ha generado el empobrecimiento general a una velocidad astronómica. A estas alturas, si nos guiamos por los niveles de empleo, el retroceso es de 30 años. Es decir, perdimos todo lo avanzado desde 1990 y nos va a tomar muchos años recuperarnos.

  • ¿La ministra María Antonieta Alva genera alguna confianza para los sectores que impulsan la empresa privada?

Estos últimos días parece haberse alcanzado un consenso sobre la tardía e ineficiente gestión del Ministerio de Economía en esta crisis. Y la Ministra Alva es la responsable política de estos pésimos resultados. En contraposición, la mayoría de analistas están de acuerdo con que el papel del Banco Central ha sido oportuno y efectivo, lo cual lleva a cuestionarse si se debe mantener en el MEF las responsabilidades sobre el crecimiento económico y el empleo. Mi opinión es que, así como se otorgó en la Constitución de 1993 la independencia política al BCRP y se definieron sus objetivos de política monetaria, se deben incluir ahora objetivos de política fiscal, convirtiendo al MEF en Ministerio de Hacienda. Esto podría ser un golpe de confianza en la conducción económica de largo plazo y aliviaría los temores de los inversionistas y otros agentes económicos, pues evita la interferencia política de las decisiones económicas.

  • ¿Qué efecto se ha visto en la bolsa de valores con la pandemia?

La caída de la Bolsa de Valores de Lima no ha sido tan impactante como lo fueron las de 1987, 2008 y 2013. Además, ha presentado una recuperación en línea con la recuperación de las cotizaciones de los metales. Es decir, queda totalmente demostrado que nuestra bolsa es muy influenciada por el desempeño de las mineras.

  • ¿Qué sectores de la economía son los llamados a jalar el barco o movernos para salir?

Principalmente dos: la minería para acelerar la inversión de 60 mil millones que tenemos en cartera y el gobierno a través de la inversión y el gasto público. El Gobierno debe destrabar inmediatamente los proyectos mineros más grandes, como Tía María, Conga, Río Blanco, Yanacocha, Pampa de Pongo, Zafranal, Haquira, Los Chancas, Cañariaco, Galeno, La Granja, Michiquillay y otros. En las etapas de construcción de las operaciones mineras es donde se requiere mayor cantidad de mano de obra. En el caso del gobierno, deben gestionar un crédito de gobierno a gobierno (no solo gestión como han hecho con Gran Bretaña) con China u otro país por 50 años, para la construcción de infraestructura productiva que genere en el corto plazo al menos 2 millones de empleos. Por ejemplo, un programa de represamiento de agua masivo en la sierra, para regular el abastecimiento de agua a la agricultura, generar energía limpia mediante hidroeléctricas (podríamos exportar energía eléctrica a Chile y Argentina, como Canadá con Estados Unidos) y evitar los desastres por deslizamientos. Luego llevar adelante un agresivo programa de compras públicas de al menos 10% del PBI, priorizando la participación de las pequeñas y medianas empresas, y de los jóvenes.

  • ¿Es oficial la depresión económica?

Aún no podemos señalarla oficialmente, pero todas las condiciones están dadas.

  • ¿Cómo afectará la actual coyuntura al fisco?

La caída en la recaudación por la paralización de las actividades económicas y las complicaciones para el financiamiento hacen que las posibilidades del fisco sean peores que hace 3 meses. Sin embargo, todavía tienen salidas, como lo hemos descrito. Lo que falta es voluntad política, apertura y decisión.

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