CÓMO DISCIPLINAR A TU HIJO EN PLENA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

Especialistas sugieren que debe ser diferente.

A+

En un mundo ideal no estaríamos encerrados juntos las 24 horas del día. ¿Acaso uno debe ser más tolerante cuando los hijos cuando se porten mal? ¿O debo ser más estricta en un intento por mantener límites? ¿Cuál es la mejor manera de reaccionar, como padres, ante la mala conducta en medio de una crisis global? Los niños no tienen que preocuparse por quedarse sin trabajo ni asegurarse de que haya comida suficiente en casa.

No obstante, “les estamos pidiendo un esfuerzo descomunal a los niños en este momento”, declaró Tina Payne Bryson, psicoterapeuta y coautora de ‘Disciplina sin lágrimas’ y ‘El poder de la presencia’.

La vida de los niños pequeños por lo general gira en torno a ver a sus amigos y explorar el mundo, así que estar obligados a refugiarse en casa con su familia puede parecer muy difícil.

Muchos niños también se desarrollan mejor siguiendo una rutina y una estructura (algo tan sencillo como saludarse y cantar canciones en preescolar a las 9 de la mañana), y estos aspectos predecibles de sus vidas también han desaparecido, ocasionando que algunos batallen más.

Los niños pequeños por lo general no saben cómo lidiar con su ansiedad e infelicidad, así que las comunican volviéndose más sensibles y difíciles. Tendrán “una menor tolerancia a la frustración cuando las cosas no salgan bien”, aseguró Tovah Klein, psicóloga infantil y directora del Centro para el Desarrollo Infantil del Barnard College.

Responde con empatía ante la mala conducta. Luego, recuérdales a tus hijos las reglas y las expectativas. Entonces, si tu hijo le lanza al gato la almohada de su fuerte en un arranque de ira, ¿qué debes hacer? Primero, respira profundo (más de una vez si es necesario) para que no pierdas los estribos. “Recuérdate a ti mismo que tu hijo no está tratando de volverte loco”, afirmó Tamar Chansky, psicóloga y autora de ‘Cómo liberar a tus hijos de los pensamientos negativos’.

Después, valida sus sentimientos: “Ay, hijo, estás pasando por un momento muy difícil” o dile: “Vaya, parece que estás muy enojado”, sugirió Bryson. Con los niños pequeños, puede ser de utilidad bajarse a su nivel (literalmente sentarse con ellos en el piso), pues es más fácil conectar significativamente con ellos de esa manera. Pregúntales si necesitan un abrazo o un vaso de agua.

Podría parecer extraño responder a una mala conducta con un gesto de apoyo o empatía, pero en este momento los niños necesitan “mucha más compasión que nunca”, dijo Klein. También puedes ayudar a tus hijos a liberar su energía ansiosa de forma positiva.

Ahora mismo, ninguno de nosotros tiene tiempo de sobra, pero si, cuando te sea posible, logras dedicar dos minutos a divertirte con tus hijos, hazlo. Pon música y baila con ellos mientras haces la cena.

Maquíllense de formas graciosas o canten canciones de cuna que les provoquen risa. Asegúrate de dejarlos jugar y úneteles de vez en cuando. (Melinda Wenner Moyer, The New York Times).

Encuentra más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.